“El bostezo el ventilador del cerebro”

 

 

Según la RAE, el bostezo es una acción involuntaria que consiste en abrir la boca para respirar lenta y profundamente, debido a causas como el sueño, el cansancio, hambre o el aburrimiento.

Pero, en realidad es mucho más profundo que esta explicación.

Según estudios realizados en la Universidad de odontología de Maryland, bostezar es una manera de mantener la cabeza refrigerada. La acción de bostezar consiste en expandir y contraer las paredes del seno maxilar para bombear aire al cerebro, lo que produce una bajada de temperatura en el mismo.

En la Universidad de Princeton comparan el cerebro con los ordenadores. El cerebro es muy sensible a las temperaturas y debe permanecer fresco para poder operar con eficiencia.

La conclusión médica es que el bostezo puede ser una herramienta médica para el diagnóstico de enfermedades como la epilepsia, migrañas e insomnio. Los pacientes que las tienen sufren una cantidad de bostezo superior a la normal.

Así que, médicamente, podríamos justificarlo, pero el resto de las personas que bostezan en ciertos momentos del día tendría otras connotaciones.

Algunos estudios hablan de cansancio, estrés, aburrimiento; otros simplemente lo relacionan con los ritmos diarios más primitivos como dormir, despertar, relajarse o reproducirse.

El caso es que todos lo hacemos, humanos, animales e incluso se ha podido registrar bostezos en un feto de 20 semanas de gestación. Es contagioso cuando vemos en nuestro entorno como cualquier persona bosteza y probablemente usted que esta leyendo éste artículo esté bostezando ahora.

Bostece, estírese, deje que sus pulmones se oxigenen, y que su oxígeno viaje hasta su cerebro para bajar la temperatura, el mismo acto produce una liberación de endorfinas  ( la hormona de la felicidad) buena para nuestra salud.

 

¡Feliz Bostezo!!

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Desayuna&Te

 

Una de las comidas más importantes del día es el desayuno, sin embargo, muchas personas prescinden de él o si lo realizan consumen alimentos refinados provocando picos de insulina, y estos mismos hacen que volvamos a tener hambre rápidamente.

El desayuno debe ser equilibrado para mantener los niveles de energía a lo largo de la mañana.

Después del ayuno nocturno la primera comida del día es el desayuno que nos debe aportar un 30% de las calorías que debemos consumir a lo largo del día.

Si nuestro desayuno es equilibrado, nos aportará la cantidad de energía necesaria para arrancar, mejorándose nuestro estado de ánimo, el rendimiento físico y mental será más alto.

Teniendo en cuenta que debemos realizar 5 comidas diarias con intervalos de 2 a 3 horas, el desayuno deberá ser el más sustancioso y equilibrado.

Llamamos equilibrado a las cantidades correctas entre los hidratos de carbono, proteínas grasas y fibra.

Te proponemos unos ejemplos de desayunos:

Lo primero es beber un vaso de agua templada, con unas gotas de limón.

A continuación, tomaremos una fruta fresca de temporada, un quesito blanco o yogur o requesón, unas almendras crudas o nueces, un panecillo tostado con aceite de primera presión en frío y un café con leche o té.

Otro desayuno que podemos hacer sería tomar fruta fresca, huevo pasado por agua o revuelto, frutos secos crudos y un puñado de cereales integrales con café con leche o té con leche.

El fin de semana que disponemos de más tiempo podríamos realizar un desayuno más elaborado, con fruta, tortilla a la francesa, barrita de pan con tomate y aceite, y no olvidemos el puñado de frutos secos.

Con todos estos desayunos no les faltará ningún nutriente y empezará su día con una gran fuente de energía.

Centro de Belleza María José Cea

 

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